Los vecinos del Pla de na Tesa han puesto en marcha la plataforma ‘Pulmó Verd’ para protestar contra la ubicación del parque fotovoltaico que planea AENA en el solar de su propiedad en Son Bonet. El parque ocupará casi 20 hectáreas y contará con una inversión de 13,4 millones de euros. Prevé entrar en funcionamiento el 2026 y pretende cubrir el equivalente al 40% del consumo energético del aeropuerto de Son Sant Joan. Ahora el proyecto se encuentra en exposición pública para conseguir las preceptivas autorizaciones y la evaluación de impacto ambiental.

Este solar es propiedad de AENA pero gracias a un acuerdo verbal con el Ayuntamiento los vecinos lo utilizan como zona verde o de recreo desde hace 40 años. «Los vecinos se han concienciado de todo lo que podrían perder con el parque fotovoltaico y han reaccionado rápidamente y en sólo dos días hemos llegado a los 170 miembros de la plataforma», explica el portavoz de ‘Pulmó Verd’, Manel Gomáriz.

La plataforma, que ya prepara las alegaciones al proyecto, confía en que detendrán este proyecto industrial que cambiaría para siempre la fisonomía del Pla de na Tesa. Cuentan con el apoyo de los de los vecinos y de la ayuda técnica de organizaciones como ARCA, GOB, Amics de la Terra, Terra Ferida y Jubilats per Mallorca. Además todos los grupos municipales del Ayuntamiento se oponen de forma unánime al proyecto de Aena.

«La gente del pueblo valora mucho esta zona verde del Pla de Na Tesa porque es una zona entrañable y es un pulmón verde que es importantísimo para nosotros que, además, durante la pandemia ha servido a la gente de lugar de recreo para poder caminar y evadirse «, explica Gomáriz.

Los vecinos recuerdan de forma insistente que esta zona verde es una contraprestación de AENA al ruido y la contaminación que sufren por el aeródromo de Son Bonet. «Es intolerable que este proyecto venga disfrazado de verde porque no lo es, sobre todo porque se destinará a contaminar más en Son Sant Joan», sostiene Gomáriz.

Manel Gomáriz recuerda con emoción que ya hace 60 años los frailes del colegio La Salle del Pont d’Inca los llevaban de excursión por esta zona que forma parte de la memoria colectiva del Pla. «Un campo de placas solares sería un desastre social. Además, estas placas solares, que es un sistema que empieza a estar en desuso, se convertirán en un campo de chatarra que permanecerá aquí».


Los vecinos creen que harán cambiar de opinión a Aena gracias a la unanimidad social y política. La solución al conflicto podría venir para búsqueda un solar alternativo. Algunas fuentes sociales y políticas apuntan a que el parque fotovoltaico podría ubicarse en otras zonas como el cuartel militar de Son Tols, que se encuentra abandonado y que está mucho más cerca de Son San Joan, por lo que la obra sería más sencilla.

Los miembros de ‘Pulmó Verd’ recuerdan que les avalan argumentos técnicos, industriales y ecológicos además del gran apoyo social que han recibido. A pesar de las restricciones por la pandemia, los vecinos se han movilizado para defender un espacio verde que les ha unido durante décadas y que no quieren ver convertido en un parque industrial de placas fotovoltaicas.