Calistenia en Marratxí

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Un método de entrenamiento más allá de las modas

La calistenia se abre paso como una de las formas de ejercicio más completas, económicas y sociales del momento. Lo que antes era territorio casi exclusivo de gimnastas o amantes de las dominadas, hoy se ha convertido en una práctica en auge que reúne a jóvenes, adultos e incluso personas mayores. 

¿Por qué? La respuesta se encuentra en los beneficios que implica, visibles tanto en el cuerpo como en la mente, y en los resultados que se obtienen, que no solo se aprecian en la fuerza y la movilidad, sino también en la motivación, la autoestima y la salud mental.

Un entrenamiento accesible y completo

La calistenia —del griego kállos (belleza) y sthénos (fuerza)— se basa en movimientos realizados con el propio peso corporal. Los primeros registros de este deporte aparecen en la antigüedad, en la batalla de las Termópilas en el año 480 a. C. como forma de entrenamiento militar.

En los últimos años, esta disciplina ha experimentado un crecimiento notable gracias a la popularización de los espacios deportivos al aire libre y a la cultura del entrenamiento funcional. Por ello, Marratxí cuenta con media decena de ellos.

Según Sergi Villegas, entrenador de calistenia en Marratxí y tercero en el Campeonato de España de Calistenia 2025 “el auge de la calistenia empezó en Nueva York en 2005. Se practicaba principalmente en las calles, permitiendo que la gente que no quería o no tenía sitios para entrenar pudiera hacerlo de manera gratuita y eficiente. Hoy en día, la calistenia se practica cada vez más y de manera más especializada, y muchas personas se sienten atraídas por ella debido a su funcionalidad y practicidad”.

Además, al contrario que otros deportes, la calistenia se considera poco lesivo. “Apuesta por ejercicios más controlados y de mayor calidad. Como no hay movimientos tan bruscos ni carga externa, el riesgo de lesión es mucho menor”. Lo principal es asumir que tenemos un nivel inicial, “no es complicada, empiezas en tu nivel y vas progresando”.

Al no requerir equipamientos complejos, la calistenia permite entrenar en cualquier lugar, ya sea en un parque, en casa o en un centro especializado. Como se trata de un entrenamiento constante, progresivo, y versátil para quien busca un nivel avanzado, tiene un gran potencial para mejorar la condición física, especialmente la fuerza.

Beneficios que aporta la calistenia

Para Villegas el mayor beneficio de la calistenia es que los que la practican aprenden a controlar su propio peso de una manera muy eficiente y, en consecuencia, consiguen un cuerpo mucho más funcional, “lo que busca sobre todo es que puedas moverte mejor y tengas más calidad de vida. No quiero que las personas piensen que deben hipertrofiar o tener mucho músculo; mi objetivo es que una persona de 65 años que hace calistenia pueda levantarse de la cama con más facilidad porque, poco a poco, va mejorando”.

Mejora la movilidad, coordinación y resistencia. Además reduce el estrés y trabaja la autodisciplina, la motivación y la gestión de la frustración. Esta disciplina es accesible para todas las edades, lo que permite conseguir una comunidad intergeneracional. Los parques de calistenia se convierten en espacios donde jóvenes, adultos y personas mayores comparten espacio y entrenamiento, fomentando las relaciones sociales.

¿Cómo se estructura un entrenamiento?

En el método de trabajo en la calistenia el calentamiento es un pilar fundamental y debe estar alineado con los ejercicios que se practicarán después, para preparar articulaciones y musculatura de manera progresiva.

La parte principal del entrenamiento se adapta a la condición física y el nivel técnico de cada persona, por lo que los ejercicios pueden ser generales o analíticos. “Puedes hacer ejercicios muy complicados como hacer el pino, los muscle-ups o las dominadas, pero también flexiones con las rodillas apoyadas”, asegura Villegas. “Todo es adaptable para que una persona que nunca ha tocado una barra pueda empezar, y al mismo tiempo otra persona que ya lleva años entrenando tenga retos y pueda seguir mejorando”.

La sesión finaliza con una fase de vuelta a la calma, imprescindible para estabilizar el cuerpo y recuperar el equilibrio, lo que contribuye a prevenir lesiones y a mejorar la recuperación posterior.

Al principio se deben dominar los ejercicios básicos:

  • Sentadilla sin peso, para trabajar piernas y abdomen.
  • Fondos en paralelas, con elástico o con un cajón, para trabajar tríceps, hombros y pecho. 
  • Flexiones, con rodillas o sin ellas, para el tren superior.
  • Dominadas australianas, que se hacen con una barra más baja y son como un remo, para quienes aún no pueden hacer dominadas.
  • Dominadas, con elástico o sin él.

Hay muchos ejercicios para iniciarse y todos tienen versiones adaptadas según el nivel. A quien quiere empezar, el entrenador le aconseja: “Que pruebe, juegue y experimente un poco. Que busque tutoriales, se informe y vaya practicando. Yo también empecé así, haciendo flexiones, dominadas e intentando hacer ejercicios de manera progresiva”.

Toni y Germán, dos alumnos que entrenan en el parque de Es Campet de Sa Cabaneta, así lo confirman: “Empiezas con ejercicios básicos y poco a poco se va complicando más, pero la cosa va más fluida. Es un deporte muy progresivo, como cuando empiezas a correr: al principio te ahogas con 5 kilómetros, después puedes hacer 10”. Para ellos, empezar en este deporte supone un aprendizaje. “La calistenia enseña constancia y esfuerzo. Los ejercicios no salen a la primera, pero si eres constante, las cosas salen, cueste más o menos”, aseguran.


Una disciplina que llega para quedarse

La calistenia se ha consolidado como una forma de entrenamiento completa y accesible. En Marratxí, los cinco parques se han convertido en pequeños gimnasios al aire libre donde se promueve la cooperación, el autocuidado y el disfrute del movimiento. A ellos, se unirán dos nuevas instalaciones en Sa Planera y Son Daviu el próximo año.

Esta disciplina demuestra que no hace falta nada más que unas barras, constancia y saber utilizar el propio cuerpo como herramienta para invertir en bienestar y salud.