Flor d'Ametler nació de la mano de Bernat Vallori 1920, que creó un perfume singular, con una flor auténtica de almendro dentro de la botella. Un proceso artesanal que comienza con la recogida de las flores en el mes de febrero. Posteriormente se deja macerar en alcohol entre tres y cinco años y luego se comercializa conservando la flor de almendro dentro de la botella.

Los descendientes de Vallori no quisieron continuar con el negocio y lo compró Miguel Ángel Benito, que había fundado Tot Herba en 1976. Ahora está al frente del negocio su hijo, Enrique Benito. "Somos descendientes de corazón. Bernat Vallori estuvo con nosotros hasta un año antes de su muerte, con más de noventa años. Era una persona que le gustaba lo que hacía y le gustaba transmitirlo porque no quería que su empresa muriera".

Miguel Ángel Benito comenzó trabajando la cosmética natural hace 45 años, "cuando nadie hablaba de cosmética natural", apunta su hijo. Flor de Ametler presume de no haber sucumbido a las modas. Insisten en que hacen lo mismo de siempre. "Hacemos aceite de almendro, romero, lavanda, pero nos piden aceite de Argán y decimos no, que esto se hace en Marruecos. Nuestras materias primas son de kilómetro cero, pero no por modas sino porque hemos nacido así y hemos seguido fieles a lo que somos ", subraya Benito.

Enrique Benito reivindica que Flor d'Ametler, considerado por el IDI (Instituto de Desarrollo de las Islas Baleares) comercio arraigado, es una pequeña empresa familiar donde se trabaja por vocación. Enrique Benito cuenta que él no estudió ni química ni cosmética, sino diseño y marketing pero que está en la empresa porque "lo he mamado desde pequeño".

En Flor d'Ametler explican que la desaparición de la mayor parte de las perfumerías y el hecho de que las que queden apuesten por las grandes multinacionales ha provocaso un vacío en la venta física para su marca. "Se vende muy bien por internet en Alemania, Reino Unido y, sobre todo en Francia". 

Enrique Benito cuenta que cada año cambian "un poquito el perfume, no lo modernizamos pero sí lo actualizamos pero la base siempre es la misma, que son las flores de almendro. Para que no cambie siempre dejamos la mitad nuestros depósitos cada año y luego le volvemos a añadir para que los cambios no sean tan intensos ". En Flor d'Ametler ofrecen tres perfumes: el clásico, el fresco y el exclusivo. "Nos dimos cuenta de que Flor d'Ametler era el perfume de las abuelas y por eso creamos dos productos más. Un perfume fresco, con notas cítricas, que se pudiera usar a diario, y otro más exclusivo, con notas más elegantes, más avainilladas, más dulce ". 

Enrique Benito cuenta que una de las apuestas más acertadas pero también más arriesgadas fue la decisión de vender sólo en Mallorca. "Mi padre compró la marca y decidió vender sólo en la isla. Era una época donde internet no existía y todo el mundo quería exportar, pero nosotros pensamos que era un valor añadido volver hacia atrás, que nuestro perfume fuera exclusivo de la isla y que no se encontrara en ninguna ciudad del mundo. Y, curiosamente, este cierre fue una apertura porque Flor d'Ametler se convirtió en un souvenir, en un trozo de Mallorca ", asegura Benito. 

Flor d'A,etler cuenta con siete empleados y vende el 70% de su producción en Mallorca y el 30% por internet. Enrique explica que las ventas en Francia, Alemania y Rusia les han ayudado mucho porque sólo con la venta local "no habríamos podido subsistir".