«En Dubai no se se hace vida en la calle, pero tampoco pago impuestos»

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El destino y el trabajo llevaron a la marratxinera Bárbara Company, de 31 años y responsable de Activación de Marketing, a trabajar y vivir en Dubai. Explica las grandes diferencias en la forma de vida que hay entre Marratxí (Mallorca en general) y Dubai. Son muchos kilómetros de distancia y también filosofía de vida distintas: en Dubai no se hace vida en la calle. En contrapartida, no tiene que pagar los temidos impuestos que son una realidad inevitable en nuestras latitudes.

-¿Por qué elegiste este destino?

-El 2012 fui a Abu Dabi a trabajar de azafata de vuelo, pero no me gustó demasiado, y después de un año y medio lo dejé y me fui a Kuala Lumpur, Malasia, a hacer un Master in Business Administration (MBA). Al volver a Abu Dabi, decidí trasladarme a Dubai, ya que es una ciudad más cosmopolita y más activa que Abu Dabi. Consecuentemente, con más cosas que hacer en verano cuando no se puede salir a la calle, ya que hay temperaturas de media superiores a los 40 grados.

-¿Cuál es la principal diferencia con respecto a la vida que llevabas en Mallorca?

-La principal diferencia es que no se hace vida en la calle, la gente no camina ni va a ninguna parte sin coche. No hay un casco antiguo, o un centro de la ciudad para ir a pasear. La gente pasea por los centros comerciales, algunos paseos marítimos o junto a la playa durante los meses de invierno. Para ir a la montaña he de conducir al menos 90 minutos, pero me gusta mucho la vegetación aquí, en concreto el desierto.

 -¿Qué es lo que más echas de menos de lo que tenías en Marratxí?

-Echo de menos a la familia y los amigos. Aunque se hacen nuevas amistades, no es lo mismo. Estas cosas se añoran, algunos días más que otros. También echas de menos la gente. Hacer pueblo. Salir a la calle la calle y que la gente te salude. Algo tan simple pero tan significante como poder hablar el mallorquín y sentirte «en casa». Por otra parte, siempre piensas en un buen llonguet tostado con tomate de ramillete y aceite de oliva con el café con leche.

-¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir fuera de casa?

-Lo mejor creo que ya lo he vivido. Es un enriquecimiento cultural y un cambio de percepción de la vida y el mundo en general. Esta frase se usa muy a menudo y todo el mundo sabe de qué hablo, pero para los que han estado en una situación similar a la mía, esta es una frase llena de significado. Profesionalmente, me han dado oportunidades que España no me ha ofrecido. Yo todavía pago mi Master, pero tengo un buen trabajo para hacerlo. En España tendría un buen máster y un buen problema para encontrar cinco años de experiencia requeridos para poder acceder a un puesto de trabajo que me permitiera pagar el máster al banco. Otra cosa muy buena es que no pag impuestos. ¡Esto no lo añoro! (ja, ja, ja…). También deportivamente he tenido grandes oportunidades en Dubai que en España son impensables. He competido con el equipo del príncipe de Dubai y entra en su gimnasio, donde sólo atletas profesionales tienen acceso. Rafel Nadal defecto tiene cuando viene a Dubai o Abu Dabi. Probablemente él y yo somos los únicos mallorquines que han entrado nunca… ¿Lo peor? Justamente, estar lejos de la gente que quieres.

-¿Tienes idea de volver a vivir en Mallorca? ¿En qué plazo? -Hace un mes me casé en Palma y el plan es volver cuando me quede embarazada, así que no tenemos fecha exacta, pero yo diría que alrededor de un año más. No tenemos prista, porque estamos muy bien aquí, pero también tenemos ganas de volver: mi marido, que es sueco, más que yo.