Tapones solidarios es una iniciativa impulsada por el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Marratxí con un doble objetivo. Por un lado, concienciar de la importancia del reciclaje y, por otra, tiene una vertiente solidaria, ya que las asociaciones sin ánimo de lucro serán las beneficiarias del dinero recaudado.

En poco tiempo, los vecinos han sintonizado con esta iniciativa, como prueba el hecho de que los depósitos en forma de corazón se llenan rápidamente y se estén vaciando de dos a tres veces por semana. Un gesto sencillo repetido por cientos de personas durante muchas veces permite ser solidario a la vez que se respetuoso con el medio ambiente.

La recogida de tapones de plástico se ha convertido en un reciclaje social. Comenzó hace unos años, entonces se pagaba a 1.400 euros la tonelada. Ahora el precio que ha descendido mucho. Todo el material recogido se limpia, se tritura y posteriormente se vende a unos 400 euros la tonelada, un material que se dedica fundamentalmente a hacer juguetes y envases.

Los tapones de plástico están hechos de polietiletino de alta densidad, un material de calidad que pesa poco y muy demandado en el mercado. El único inconveniente es que su recogida es costosa, razón por la que triunfan estas iniciativas ciudadanas.

Los dos corazones solidarios de Marratxí han instalado en Es Figueral y en Ses Cases Noves. Su recaudación irá destinada a Arka Tapones solidarios, una asociación sin ánimo de lucro que pretende ayudar a niños con parálisis cerebral mediante la recogida de tapones de plástico para su posterior reciclaje.

Esta asociación nació para recaudar fondos para que los niños con parálisis cerebral pudieran acceder a los tratamientos y terapias que contribuyen a mejorar su calidad de vida. Unas terapias muy efectivas pero muy costosas, razón por la que se les ocurrió esta iniciativa. De esta forma un gesto sencillo como guardar y depositar los tapones en uno de los dos corazones solidarios de Marratxí acaba teniendo un impacto positivo en la mejora de la salud de un niño con parálisis cerebral.

Ángela Fernández, presidenta de Arka Tapones Solidarios, ha dado la bienvenida a esta iniciativa municipal. «Es una muy buena iniciativa, ojalá otros ayuntamientos de Mallorca hicieran lo mismo». Fernández recuerda que hay que tener en cuenta que, además de ayudar a niños con parálisis cerebral, se está ayudando a reciclar, lo que es «indispensable para tener un futuro».

El dinero recaudado permite hacer frente a los tratamientos terapéuticos necesarios para avanzar, “hacer a los niños más independientes y hacerles sentir los más felices posible”, explica Ángela Fernández.

Arka, que nació hace 15 años en Mallorca, también realiza mercadillos, eventos y actividades para recaudar fondos, además de la recogida de tapones solidarios, que se hace en los supermercados Eroski, farmacias, colegios y otros establecimientos.

Arka está integrada por 4 mujeres que tienen hijos con parálisis cerebral. Se trata de Aba, de 14 años; César, de 11 años; Julia, de 10 años; y Noa, de 8 años. Ellos son los beneficiarios del pequeño gesto de guardar un tapón y depositarlo en un contenedor de Marratxí. El dinero recaudado permite pagar tratamientos como los de los fisioterapeutas y logopedas o sufragar sillas de ruedas, prótesis o andadores que mejoran su calidad de vida.

Arka contactó con el Ayuntamiento para sacar adelante esta iniciativa. De esta forma, todo el dinero recaudado gracias a la contribución de todos los marratxiners se ingresa en una cuenta que emplean los asociados que tienen necesidades económicas.