“Aunque mi obra sea oscura, siempre arrojo algo de luz y esperanza”

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More Murk es la primera exposición que se puede visitar en s’Escorxador de Marratxí tras la pandemia del coronavirus. Una muestra formada por pinturas y esculturas en las que Joan Oliver resume su experiencia durante el confinamiento.

– Su anterior exposición llevaba por título Murky, algo así como turbio. Ahora ha optado por el título More Murk. ¿Es una evolución de su trabajo anterior?

-En realidad para mí es muy difícil buscar un nombre que dé sentido a una muestra. Pero creo que, en este caso, viene a explicar muy bien la época que hemos vivido y de la que aún nos estamos desperezando. Han sido tiempos de incertidumbre, de angustia, con momentos altos y bajos, y yo he querido arrojar algo de luz y esperanza.

-Habla de poner luz a esta época, pero sus piezas siguen moviéndose en el blanco y negro y resultan, cuanto menos, inquietantes…

– Eso me han comentado quienes ya la han visto, que han podido sentir lo que yo he sentido creando en mi taller. Pero es que también es tiempo de reivindicar que la vida no es siempre de color de rosa, que también hay belleza en los momentos menos alegres y que se puede contestar con un “no estoy bien” a la pregunta de cómo te encuentras. Tiene que haber espacio también para lo que no es bonito.

-Otros artistas nos han confesado que han sido incapaces de crear durante el confinamiento. No ha sido su caso…

-Me he sentido como en la montaña rusa Dragon Khan. Con unas subidas y bajadas tremendas. Ha habido días de parálisis total y otros que utilizaba mi taller como vía de escape y un canal de expresión. Para mí, poder tener el estudio ha sido una forma de viajar.

-Precisamente ha distribuido algunos de esos cuadros en la sala pequeña como si estuvieran colgados en su estudio…

– Sí, lo he planificado así para que aparezcan de manera cronológica y se entienda mejor el proceso que he y hemos pasado. Días más oscuros, otros más grises, otros más de luz… un confinamiento a través de la pintura.

-¿Y ahora qué?

-Pues lo de siempre. Los artistas, la cultura en este país siempre ha ido a contracorriente. Nos sentimos más que nunca abandonados, sin un plan específico para nosotros. Pero por eso precisamente propuse hacer esta exposición, como un guiño al sector para decir que hay que reivindicarse y activarse como artista. Es nuestra obligación demostrar al público que estamos aquí. Todo el mundo convive con la cultura de una manera u otra; la tenemos tan interiorizada en nuestro día a día que nadie se ha parado a pensar quién es el que crea y en qué circunstancias los hace.

-¿Puede vivir de ello?

-Hasta ahora podía malvivir (risas). Ahora nos toca empezar otra vez de cero hasta alcanzar un ritmo.

-¿No pierde la esperanza? ¿No ha pensado en arrojar la toalla?

-Lo mío es vocacional. Me acuerdo de pequeño cómo iba precisamente a s’Escorxador a hacer piezas de cerámica, cómo en mi colegio, en el Costa i Llobera, de Pòrtol, nos animaban a ello. Para mí es una necesidad vital, aunque no sea rentable.

More Murk

Del 18 de junio al 8 de julio en s’Escorxador (Marratxí)

Camí de n’Olesa, 139

De martes a sábado, de 18 a 20 horas.