“Mi sueño sería que Marratxí tuviera un espacio multicultural para hacer conciertos y teatro”

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Miki Jaume asegura que el espíritu del 78 permanece en Trui y que su objetivo sigue siendo conseguir las mejores experiencias y espectáculos para deleite del espectador. Reconoce que el apocalipsis cultural derivado de la pandemia ha sido muy duro, “como para toda la humanidad”, asegura, pero el Grupo sigue en pie y confiado en recuperar los niveles prepandemia. Y siempre desde su sede de Marratxí, un lugar estratégico para sus operaciones. Miki Jaume aprovecha la entrevista para lanzar el guante y expresar su deseo de que Marratxí cuente en un futuro con un espacio multicultural para realizar conciertos y teatro.

-¿Quién fundó Trui, y qué queda de aquel espíritu inicial del bar Trui de 1978?

A finales de los 70, el ADN empezó a circular en un pequeño café teatro de Palma donde Miguel (mi padre) era el barman y mi madre (Francisca) preparaba los “pa amb olis”. La energía que se engendró en el café teatro, gracias al público que asistía y la valentía de mis padres, lo convirtieron en el “Trui Club de Jazz”, por lo que me dicen personas que vivieron esa época el bar fue único, fue el nacimiento de algo muy especial en la Isla. Hay que reconocer que allí llegaron a asistir personajes iconos de la isla y artistas como Ray Charles, Oscar Peterson, Check Becker, Paco de Lucia, Aldi Meola, Tete Montoliu, Bonet de San Pedro, Xesc Forteza, Joaquin Sabina, Tomeu Penya y un largo etcétera.

Poco después se embarcaron en realizar grandes producciones que marcaron el espíritu actual. La primera producción fuera del café teatro fue en el Teatro Principal de Palma con Tete Montoliu, Sonny Stitt, Bill Giles y Herbie Lewis. Poco después se enfrentaron a un gran concierto en el coliseo balear (plaza de toros) con la maestría de Jhon Maglaulin, Aldi Meola y Paco de Lucía. Solo nombrar estos nombres y estas experiencias me hacen acelerar el pulso, y reconozco que han hecho historia marcada en Baleares y en las retinas de las personas que pudieron asistir a estos conciertos. ¡Eso es innegable!

-Háblanos sobre las diferentes divisiones de negocio de Trui y de su peso en el grupo.

La empresa Grup Trui se ha ido construyendo a lo largo de los años a base de trabajo, de forma sólida y constante. Actualmente, sus divisiones de negocio son: Trui Espectacles, que es la promotora de conciertos y eventos, Trui Audiovisuales, alquiler de equipos técnicos de sonido, iluminación, video e instalaciones eléctricas en eventos, Trui Estructuras, alquiler de estructuras para eventos como son carpas, escenarios, tarimas, mobiliario, Trui Artists & Hotels tenemos el departamento con un gran elenco de artistas y shows para las programaciones de Hoteles y establecimientos turísticos, Trui Service To Mice, que es el área para dar servicio a las agencias de los eventos reuniones, incentivos y eventos corporativos y luego ya entramos en la gestión de espacios y recintos, donde principalmente y en la actualidad estamos con Trui Teatre, como el teatro de programación estable de interior y con Trui Son Fusteret como recinto líder en eventos de exterior de medio y gran formato

-Trui ha crecido y se ha diversificado mucho, ¿cuáles son vuestros próximos retos?

Seguir siendo líderes, fidelizar más clientes, arropar al equipo humano, seguir profesionalizando la empresa. Pero el mayor compromiso es conseguir las mejores experiencias del público y del cliente, ese es el camino.

-¿Cómo evolucionáis de un pequeño bar para melómanos a una empresa de grandes espectáculos?

Pues esa magia son mis padres y parte del equipo humano que ha estado con ellos durante tantos años, a base de dar confianza, reforzar alianzas y dar garantía. Son más de 43 años trabajando en una isla con un sello llamado Trui. Yo creo mucho en el karma y si haces las cosas con corazón, esfuerzo y sinceridad siempre recogerás buenos resultados.

-¿Qué generación trabaja actualmente en Trui, seguiréis siendo una empresa familiar?

Actualmente estamos trabajando mis hermanos y yo. Lorenzo Jaume como gerente del Grupo; mi hermana Magdalena Jaume como directora de Contabilidad y Administración. Y yo como gestor de espacios y de producciones. Nuestros padres siguen vigilando entre bambalinas, aunque tengo que decir que nuestra madre Francisca como protectora sigue más encima y nuestro padre siempre ha sido el guía que nos marca la dirección. El futuro seguirá siendo una empresa familiar, no lo dudo, por suerte tenemos unos valores de familia muy fuertes, los hermanos nos llevamos muy bien y tenemos perfiles muy diferentes, hacemos un gran equipo.

-Puedes hablarme de las grandes cifras de Trui: empleados, número de espectáculos, capacidad técnica, etc.

Pues las cifras siempre son datos que uno puede tener más o menos en cuenta, aunque ciertamente una empresa subsiste por las cifras. Lo más importante es el día a día y hay que reconocer que las cifras de estos últimos tiempos han sido muy duras, todo a negativos importantes y buscando únicamente la subsistencia del equipo humano y de la empresa. Ahora estamos con 75 trabajadores en plantilla en el grupo, damos trabajo a más de 2.000 trabajadores del mundo del espectáculo en las Islas, realizamos unos 1.400 servicios a eventos, organizamos como empresa unos 75 eventos propios y por nuestros eventos/recintos pasan más de 600.000 espectadores al año. Veremos como recuperamos la actividad este 2022 y volvemos a estas cifras que he expuesto o incluso superarlas, trabajaremos para ello.

-¿Cuáles han sido las decisiones clave de Trui a lo largo de los años?

En la vida de una persona o de una empresa hay decisiones importantes que marcan un cambio, pero en 43 años hay muchas para nombrarlas. Aunque si personalmente tuviera que decir 3 decisiones clave, nombraría las siguientes: En primer lugar, organizar el famoso Festival Jazz de Palma de la época, eso fue el gran impulso de la empresa. En segundo lugar, el acuerdo con la empresa Ferias Service y duplicar la estructura de la empresa. Y por último, gestionar espacios, desde la gerencia de la Plaza de Toros en su momento y en la actualidad gestionar el recintos como Son Fusteret y el espacio Trui Teatre.

-¿Cómo os ha afectado la pandemia y tantas restricciones durante tantos meses?

Pues muchísimo, pero como a la mayoría de la humanidad. La actividad se paró en seco y se vivieron momentos muy complicados. Durante una tormenta como la que hemos vivido te das cuenta de qué personas merecen la pena confiar y tener convivencia. En momentos tan críticos se despierta lo mejor y lo peor de cada persona. Una vez pasado todo, sales más reforzado, orgulloso y contento de con quién sigues navegando.

-¿Qué habéis aprendido gracias a la pandemia?

 Muchas cosas, no buscar la cantidad sino la calidad, no buscar el volumen sino la solidez, agradecer a los compañeros de viaje e intentar simplificar los procesos, la vida es suficientemente complicada para que encima miremos de complicarla más.

-¿Crees que esta temporada retomaréis los niveles de 2019?

Pues no estoy del todo seguro, tiene toda la pinta a incluso puede parecer que mejor, pero la realidad se verá a final de año. Este año debe ser un año de  recuperación, pero espero que el 2023 sí que sea un año de consolidación y proyección.

-¿Cómo es el público mallorquín, tiene alguna particularidad?

Jejeje, los mallorquines somos los mejores, ¡por eso somos mallorquines! Adoro las Islas, soy un loco de las Baleares y de los mallorquines, pero sí, tenemos lo nuestro. Si tuviera que decir algo general, es que siempre parece que lo que viene de fuera sea mejor que lo nuestro, y la realidad es que los mallorquines hemos demostrado muchas cosas para que dudemos de nosotros mismos.

-¿Cuál es el espectáculo que más te ha marcado?

Buf, pues muchos. Lo bueno de nuestro trabajo es que cada evento tiene su peculiaridad, cada artista tiene sus características. Sorpresas me he llevado  muchas, tanto alegrías como decepciones. Pero si de verdad tuviera que nombrar una anécdota concreta, sería el súper gran concierto de Alejandro Sanz con 25.000 personas en el Hipódromo de Son Pardo que el Ayuntamiento de Palma del aquel momento estaba poniendo problemas para hacerlo.  Hubo manifestaciones delante del Ayuntamiento, hubo una revolución, pero al final se abrió el telón y el gran Alejandro Sanz subió al escenario y dijo textualmente: “Buenas noches, Mallorca, este concierto se lleva a cabo por la valentía y los cojones de un hombre que se llama Miguel Jaume, y que gracias a todos los asistentes va a ser una noche inolvidable para la historia”, y así fue.

-¿Qué ventaja competitiva tiene Trui respecto a otras empresas de la isla o peninsulares?

Pues nosotros trabajamos en las Islas, en Baleares. Nunca salimos fuera porque para nosotros no tiene sentido. Nuestra fuerza y estructura está aquí en las Islas. Competencia hay mucha y es bueno tenerla, pero según cómo los mires pueden ser tus mayores aliados y colaboradores. La palabra competencia la quiero quitar de mi diccionario, el que es competencia lo vinculo más con la palabra enemigo: son personas o empresas que hacen cosas con mala fe, con mala sangre, esos son enemigos y tristemente alguno hay, pero allá ellos, la vida es muy bonita para malgastarla con malas energías.

-¿Qué pediríais a las administraciones para impulsar el sector cultural?

Pues que tengan en cuenta a las empresas mallorquinas, que tengan en cuenta la sostenibilidad anual y los que damos empleo y actividad durante todo el año. ¡Ah, y mayor comunicación!

-¿Por qué fijasteis vuestra sede en Marratxí?

La premisa principal fue la ubicación, muy conectada con la isla entera y cerca de la ciudad de Palma. ¡Estamos muy a gusto aquí! No sabemos qué pasará en el futuro pero de momento aquí estamos muy bien y personalmente espero seguir muchos años.

-¿Cuál es vuestra vinculación con el municipio, qué destacarías a nivel cultural?

La relación con el Ayuntamiento de Marratxí es muy buena, aunque siempre quieres más. Un sueño sería llegar a albergar en el municipio un espacio multicultural para hacer conciertos, teatro, encuentros de pequeño y mediano formato. Eso sería genial.